Tu cliente de la mañana ya te elige. La tarjeta hace que no se le ocurra probar la cafetería de enfrente.
Entre 3 y 5 de la tarde, sello doble en cualquier bebida.
Ocho casillas con cinco llenas empujan más que un saldo de puntos.
El americano y el latte valen lo mismo: lo que quieres premiar es que vuelva.
A los que les falta uno les escribes y vienen esa misma semana.
Llegan a la pantalla de bloqueo con el logo de tu cafetería, sin pagar por mensaje. Los marcados como automáticos salen solos.
Entre 3 y 5 de la tarde, sello doble en cualquier bebida.
Te falta 1 sello para tu café gratis. Te esperamos.
Llegó el cold brew de temporada. Los primeros 30 se llevan sello doble.
Día gris, chocolate caliente al 2x1 hasta cerrar.
Menos y el premio te sale caro; más de 10 y el cliente lo ve lejos.
Un sello de bienvenida hace que la tarjeta arranque con algo.
Se escanea mientras preparan el pedido. En 20 segundos está guardada.
Por visita es lo más simple y lo que mejor funciona. Si alguien paga para la oficina, puedes dar +2 o +3 desde la caja.
Al dar de alta a cada cliente le pasas los sellos que trae. Se hace una vez y se termina el papel.
Sí: con una campaña de sello doble para la hora que quieras llenar.
También funciona para: Juguerías, Teterías, Cafés de especialidad, Kioscos de café.
Vuelven cada semana, y más.
Gratis hasta 50 clientes. Sin permanencia.
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